Primero aclarar que este término se lo inventó un amigo mio (hola WIpi) , que el pobre, no sé cómo lo hacemos que siempre estoy premenstruando los días antes de la fiesta (imaginaros el pitoste de organizar, decidir y discutir cosas), premio Nóbel a la paz hay que darle a mi compi 😀

¿Qué es la premonstruación?

Lo que solemos llamar síndrome premenstrual es en realidad la fase lútea tardía del ciclo menstrual, cuando las hormonas empiezan a caer en picado.

  • Progesterona y estrógenos bajan, lo que puede generar cambios en energía, concentración y estado de ánimo.
  • Aumenta la sensibilidad del sistema nervioso: más cansancio, más irritabilidad y, sí… más ganas de morder cables en cabina 🐲.

Y así lo bautizó mi amigo, como PREMONSTRUACIÓN porque literalmente me pongo medio (bastante a veces) monstrua 😀

¿Cómo nos afecta a las que trabajamos de noche (DJs, artistas, currantas nocturnas)?

  • Energía en modo “low battery”: la bajada hormonal afecta al metabolismo y a la producción de neurotransmisores, así que la resistencia física y mental cae.
  • Concentración dispersa: lo que un día normal te sale automático, en premonstruación parece examen de física cuántica.
  • Hipervigilancia emocional: somos más sensibles al estrés, los ruidos, las luces y hasta a una mala cara del público.
  • Sueño alterado: trabajar de noche ya de por sí rompe ritmos circadianos; súmale el bajón hormonal y la recuperación se vuelve más lenta.

Tips para sobrevivir a la premonstruación en cabina (o en cualquier curro nocturno)

  1. Planifica si puedes: si sabes cuándo estarás en premonstruación, intenta no cargarte con mil cosas esos días.
  2. Suplementos que ayudan (siempre personalizados): magnesio para calmar el sistema nervioso, vitamina B6 para regular neurotransmisores, omega-3 para la inflamación.
  3. Comida aliada: prioriza proteína y vegetales antes de pinchar; evita azúcar y cafeína excesiva que luego te pasan factura.
  4. Movimiento suave: aunque entrenar fuerte puede costar, el yoga o los estiramientos ayudan a descargar tensión.
  5. Rutinas de calma: respiración, mindfulness o simplemente aislarte un ratito antes de actuar.

Conclusión

La premonstruación no es solo “estar de mal humor”, es un cambio fisiológico real que nos afecta en cómo pensamos, sentimos y actuamos.
Y cuanto más irregular es nuestro ritmo de vida (como en la noche), más lo notamos.

Hablarlo sin tabúes es clave para normalizarlo y darnos recursos. Porque sí, amiga máa, podemos estar en fase monstrua y aún así reventar la pista 😉

Si quieres ir más allá y tener un plan adaptado a ti, recuerda que puedes hacer una consulta privada conmigo. Te guiaré de forma personalizada con un plan de nutrición, suplementos y estilo de vida pensado para tu cuerpo, tu ciclo y tu ritmo de vida nocturno.

Porque sí: se puede ser DJ, trasnochada y monstrua… pero con salud y aprovechar esa mala leche par alanzaar los temazos con más ganas y así desfogarnos, sea dicho 😉

Oye mi faceta de dj, por si quieres cotillear---> aquí

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